La selección más adecuada para tu piel mixta a grasa
Las necesidades de la piel mixta a grasa
La piel mixta a grasa tiende a producir un exceso de sebo. ¿El resultado? Brillos, por lo general en la zona T o en todo el rostro, poros más visibles e imperfecciones. Necesita cuidados que ayuden a equilibrar la piel, regular el exceso de sebo e hidratar sin aportar peso.
Rutina exprés
Esta rutina te propone un enfoque completo para acompañar a tu piel según sus necesidades. Está pensada para orientarte, sin imponerte nada. Hazla tuya: quédate con lo que te funciona, simplifícala si lo necesitas o elige solo algunos pasos según te apetezca. Y sigue escuchando a tu piel. ¿Quieres centrarte en lo esencial? Te recomendamos seguir los pasos 1 y 3.
1. Desmaquillarse y limpiarse
Desmaquillarse es esencial para liberar la piel de impurezas. Utiliza un desmaquillante adecuado a tu piel. Termina eliminando las impurezas y el exceso de sebo con un limpiador suave, sin apelmazar. Masajear con movimientos circulares.
2. Tono
Una loción astringente tonificante para ayudar a reequilibrar y cerrar los poros. Aplicar sobre el rostro con un disco de algodon reutilizable.
3. Hidrato y nutro
Elige una crema ligera de textura fluida que hidrate sin engrasar. Se puede aplicar en todo el rostro, cuello y escote.
4. Ritual semanal
Para desobstruir los poros y afinar la textura de la piel, utiliza un exfoliante suave seguido de una mascarilla purificante que dejarás actuar unos minutos antes de aclarar.
Maquillaje para pieles mixtas a grasas
Elige texturas secas (como polvos) y productos de larga duración. Aplica una base adecuada a tu tipo de piel. Utiliza una base de maquillaje en crema mate para unificar la tez y regular los brillos, y compleméntala con polvos de fijación (compactos o sueltos). Consejo: utiliza un brad para aplicar los esmaltes.
- Corrector de ojeras
- Polvos compactos
- BB cream
Tu piel, tus necesidades
Te recomendamos productos para el cuidado de la piel que son buenos para tu piel, para que elijas sólo lo que necesitas.
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Tu piel carece de firmeza, tiene arrugas o manchas.
Piel madura
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Tu piel se siente tirante y presenta líneas de deshidratación.
Piel deshidratada
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Tu piel presenta granos o pequeñas cicatrices.
Piel con imperfecciones
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Tu piel se siente tirante, enrojecida o presenta descamación.
Piel seca o sensible
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A tu piel le falta luminosidad, tienes ojeras o bolsas alrededor de los ojos.
Piel apagada o cansada
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Tu piel brilla en la zona T o en todo el rostro, presenta un exceso de sebo.
Piel mixta a grasa
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Cada compra significa que el 1 % del precio se dona al planeta.


